John, George y la Curandera

María Sabina se hizo famosa nivel mundial por el usar hongos alucinógenos para curaciones espirituales. Aunque oficialmente The Beatles nunca visitó México, Lennon y George Harrison habrían viajado hasta la zona indígena de Oaxaca para entrevistarse con la famosa curandera.

Su primer visitante famoso banquero Robert Gordon Wasson, quien en 1955 era vice presidente de JP Morgan. Fuera de las obligaciones financieras tenía una afición extraña por el estudio de los hongos. El banquero había escuchado hablar de una curandera y guía espiritual de la etnia mazateca de Oaxaca. La curiosidad por conocerla lo llevó a México.

La técnica de sanación de María Sabina tenía algo peculiar: usaba hongos alucinógenos para ayudar a las personas que la visitaban. Su trabajo consistía en guiarlos durante el trance en el que entraban luego de consumir hongos.

«El efecto que produjeron no pudo ser sino profundo y actuar como una especie de detonador de nuevas ideas. Debieron de revelarle, por medio de las alucinaciones, mundos situados más allá de los horizontes por él conocidos, en el espacio y el tiempo; mundos de diversos niveles de existencia, un paraíso quizás, tal vez hasta un infierno. En la mente crédula del ser primitivo, los hongos deben haber fortalecido el concepto de lo milagroso», agregó Gordon Wasson, en su artículo en referencia a otra persona que había estado presente en la ceremonia.

A partir de la publicación del artículo y con la llegada del movimiento hippie, María Sabina se convirtió en un personaje popular entre ídolos de la década de los sesenta y setenta que viajaban hasta la sierra de Oaxaca para experimentar el transe con los «hongos milagrosos», como los llamó Wasson.

La mujer hablaba solamente su lengua, lo que no le impidió comunicarse con personalidades como Walt Disney –que presuntamente durante un trance logró imaginar el mundo de fantasía que convirtió en negocio-, Aldous Huxley y Tim Leary. También existen historias acerca de Bob Dylan, Jim Morrison y Peter Townshend, entre otros, que también habrían visitado a la sanadora indígena.

Pero de estas celebridades hay una historia que llama particularmente la atención: la presunta visita de John Lennon. El libro «The Beauty of the Primitive: Shamanism and Western Imagination», de 2007, escrito por Andrei A. Znamenski, señala que Sabina describió al autor que una ocasión que la visitaron dos turistas: un señor rubio y una mujer con aspecto oriental (Yoko Ono?), quienes le pidieron un viaje con hongos.

Después de algunas horas en trance, el hombre (Lennon), le habría dicho: «Gracias, he visto mi muerte» y después le dejó una nota con unos dólares. La nota decía «John Lennon».

Otra historia es la contada por Álvaro Estrada en su libro «Vida de María Sabina», quien señala en una parte que en el verano de 1969, hubo fuertes rumores sobre la llegada de un avión Cessna en el que habrían aterrizado Carlos Ávila CamachoJohn Lennon y George Harrison y una antropóloga llamada Brenda. Supuestamente se hospedaron en la Posada Rosada, fumaron marihuana y salieron a buscar a María Sabina. Ella no quiso desvelarse con ellos porque se encontraba agotada y los citó a la noche siguiente. Como las estrellas no quisieron esperar, fueron a dar con otra chamana, Josefina Terán, quien les organizó un ‘viaje’ a cambio de unos pesos. Se supone también que en el transcurso de la misma, John Lennon se mal viajó (tuvo una mala experiencia) y salió de la choza gritando: «No permitiré que me maten».

Lennon fue asesinado de cinco disparos el 8 de diciembre de 1980 por Mark David Chapman en la entrada del edificio Dakota, en Nueva York.

María Sabina murió en 1985 a los 91 años.